domingo, 4 de febrero de 2024

MARIONETAS, TURBULENCIA, IMPUNIDAD, NORMALIDAD




🔹 Tormentas, vientos fuegos cruzados, visibilidad nula, el clima político ingobernable en Colombia. .
🔹 El Salvador Bukele hoy nos devuelve al déja vu colombiano 2006.

🚹 Sitúese en la turbulencia más dura que haya vivido a bordo de un vuelo casi hasta el pánico o la peor que haya visto en alguna película que no es igual a estar de cuerpo presente en el avión atrapado en ése caos que amenaza tumbarlo. En ésa situación se adentra Colombia por este tiempo con el infierno de ingobernabilidad en la convulsión de la confrontación gobierno elegido en 2022 en la democracia que tenemos contra la resistencia del establecimiento económico y político que reclama su normalidad alterada por las reformas de cambio del mandato en las urnas.
Los actores políticos de éste pandemónium están en desmadre de pasiones decididos a hacer la vida imposible a sus adversarios de todos los extremos. El ciudadano de a pie despistado, sin intereses de por medio en la reyerta, no sabe hoy que es decente, creíble, confiable y que no en lo público.
El pensamiento binario, primario de los buenos y los malos, blanco o negro, está instalado en los medios de difusión con mayor resonancia, capacidad de ruido para desorientar. Esos medios coptados al servicio del establecimiento contra los cambios estructurales no son la excepción, alguna gente aún los percibe como la normalidad. El periodismo libre, autónomo, se mueve en procesos al margen de la industria mediática tradicional amplificadora del caos. Su incidencia es irrefutable pero no tienen la última palabra frente a la ciudadanía independiente, autónoma con criterio. El país real no es el inducido por la estrategia editorial mediática. Lo dicen las urnas 2022.
El espectáculo deleznable, indeseable e inaceptable de los empleados de la cúpula del Estado en su nómina pública, ramas ejecutiva, judicial y legislativa, en ésa turbulencia de autosabotaje, tiene que cuestionar a fondo al colombiano decente de a pie. Todo ése establecimiento amañado y enroscado en su marrullería está irrespetando la tranquilidad de la gente que apuesta por la dignidad y honradez en su esfuerzo día a día.

Nadie en ésa vindicta de poder se saque en limpio, ningún actor del infierno político las tiene todas consigo. No por ello puede seguir éste desmadre por lo peor que sacan cada vez quienes han desatado esta realidad ingobernable. Deslealtad con la función de lo público es el comportamiento de quienes atizan la hoguera en cada extremo. Como el daño que hacen dirigentes gremiales, caso Cabal de Fenalco, levantando la mano del grotesco y patético cuasi ex fiscal Barbosa en sus estertores de viudo de un poder degradado.
Polarizar pasiones viscerales no es el camino ni tiene que ver con la sana confrontación de ideas, puntos de vista o propuestas de desarrollo de sociedad en equidad con respeto por todos. Una tormenta degradada por el espectáculo de corrupción con marionetas, impunidad al 95% y un establecimiento cargado de anomalías reclamando que todo siga igual en su normalidad acostumbrada, es la vergüenza dirigencial en que transcurre este tiempo con tendencia a peor.
No señores de los gremios, señor Cabal, ser barra brava de ideologías contra la gobernanza de derechos que nos incluye a todos, no es comportamiento ético ni socialmente responsable. Entre los comerciantes decentes no puede ser aceptable su parcialidad ideológica con la camiseta gremial. Se está moviendo ésa conducta en el territorio de los medios y periodismos con orilla ideológica partidista electoral. Cero ética.
El colombiano serio, decente, de respeto, autodeterminación, cero manoseo y engaño, digno en sus ideas y creencias sin dañar nada ni violar derechos, lejos del irrespeto a sus conciudadanos con desinformación manipulación ninguna, debe tomar más distancia y libertad, independencia total de todo este bochorno patético de dirigentes inferiores a la función asumida.
Como en la vida secreta, íntima, el ciudadano serio debe ejercer sus convicciones, derechos, elecciones y preferencias respetables en total discrecionalidad y reserva de manera efectiva. ¿Quién sale con una pancarta o cartel en la frente a contar su intimidad o su capital monetario?. Nadie decente = inteligente. En un infierno así ha de ser con la soberanía libre albedrío de las ideas. Actuar con lealtad, decoro, integridad, sobriedad, discreción. La mayoría de colombianos que conozco, con quienes he tratado son gente cero daño. Cero marionetas dañadas en la codicia del poder descompuesto.
El ciudadano limpio, íntegro, vale la pena vivirlo en la bonhomía de ser colombiano leal. Lejos del pandemonium, cero engaño sin dejar de cumplir responsabilidades. Derechos y deberes. He ahí la esencia dignidad de ser colombiano. CIVIS SAPIENS.
Bukele Maduro
Hoy los ciudadanos salvadoreños van a repetir lo que hicieron soñando redención los electores colombianos en 2006. Se van a saltar su propia norma, la Constitución porque un mesías les promete biblia con mano dura, sometimiento a todo el crimen en su territorio. En Colombia ya sabemos eso cómo termina. En Venezuela en el extremo contrario a Bukele reelegido por aclamación hoy, marcha el régimen de Maduro por el sendero de la autocracia, corrupción degradación de los derechos humanos. Nicaragua ya sabe cómo es eso en extremo.
Toda revolución de cualquier extrema por encima de la ley o al margen de esta en antidemocracia termina en lo mismo. Violación de derechos y violencia. No es para eso que la especie sapiens construyó democracia y derechos durante tres mil años. El tiempo de la historia verá repetir ciclos como el de Bukele, Milei, Trump y Maduro, Ortega al otro extremo. Fácil en política legítima no existe nada y es peor al margen de la ley y derechos. El Salvador no es Bukele, les toca vivirlo.
Opinión Acto Editorial escrito por Hernando Ayala M. Periodista
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domingo, 31 de diciembre de 2023

2024 Reseteo y Relevo

 

Ética ganar ganar, cualificar capacidad aún si es necesario decrecer. Recomponer. 

 Nuevo ciclo de desarrollo en el ámbito local, territorial. Participar es la clave de exigibilidad.  

Crecimiento sin desarrollo coherente en equidad es la ecuación del mercado que sigue imponiendo las condiciones en el denominado mundo libre que mantiene las brechas sociales, educativas, económicas en todo el hemisferio sur. De nada han valido en este sector del planeta los indicadores de riqueza económica para la superación de las crisis en países como México y Argentina pasando por Colombia, toda Latinoamérica. En el enfoque de competitividad privatizadora estas economías no pasan el año y el augurio no es alentador en 2024.

 Desde la mirada ciudadana de a pie, que no opinión y menos análisis técnico crítico sobre economía y desarrollo, en esa perspectiva base el año 2024 es posible visualizarlo como un periodo de transición para resetear, refrescar y cualificar procesos productivos con enfoques sustentables en las distintas áreas de la economía. Inclusive pensar en expectativas de no crecimiento en resultados monetarios para avanzar en la transformación innovadora posible en prospectiva de más desarrollo sostenible con economía circular, energías limpias en la gestión sobre la mitigación del cambio climático. Cero pánico en la gestión de la economía particular y familiar ante las realidades de la época que llegó.  

Un año para transitar hacia otras y más buenas prácticas para vivir sin daño, sanear, bajar consumos, cualificar potenciar productividad sustentable y limpia.  Ser mejores en crecimiento y prosperidad, humanos más claros, mayor visión de integridad, transparencia, cumplimiento con rigor y exigibilidad. El ciudadano competente, capaz, responsable de su propia conciencia y rumbo con decisiones sustentadas en saber y conocer la realidad.  Es época de relevo de una forma de actuar sobre la base de emociones, creencias, fanatismos cero razón, actos viscerales, parar de crecer el odio por dentro, todas prácticas manipulables para hacer daño, formas de no pensamiento claro que bloquea el crecimiento en integridad personal, familiar y social. Lo individual que prevalece en este tiempo y lo público colectivo que no puede desaparecer.  

Sanear, limpiar, reiniciar, potenciar todo el capital humano y social desarrollado durante la trayectoria para asumir una realidad distinta al dogma del consumo para priorizar una opción de vida sustentable en un planeta vivible para la especie. Decisiones esenciales base para vivir sin dañar que parecieran utopías frente al acostumbramiento y la resistencia a la dimensión ecosocial de la vida para todos en la diversidad. Sin pensamiento ni visión clara no hay como salir de la turbulencia. La ética ganar ganar, sociedad sin perdedores, que nos enseña el filósofo José Bernardo Toro, es todos a conciencia con todas las diferencias protegiendo el ecosistema para la vida sustentable. Es decir cuidar la cancha para poder jugar todos bien, limpio, como debe ser.  El remedio es gratis, voluntad y determinación, mayor potencia humana.   

 

Pensar con capacidad crítica autónoma anula todo engaño y mentira. Escuela Opinadero.

Hay referencias meritorias a la calidad del pensamiento crítico que aportan como línea para las reflexiones propias de cada integrante de una sociedad como la del eje cafetero, foco Risaralda, en el ranking de valoración que líderes de la región realizan en respuesta al estudio Panel de Opinión de Cifras y Conceptos cada año. En 2023 aparecen en honrosos lugares nombres del Opinadero, una plataforma de servicio al pensamiento plural libre y va marcando avance apenas en el cuarto año de estar en la conversación pública territorial, trayectoria que completará el próximo nueve de febrero.

Dice el prestigioso acto de investigación en opinión, que columnistas creíbles referentes de masa crítica en el territorio cafetero entre los más leídos y conocidos son los escritores de opinión Juan Guillermo Angel, Luis Fernando Cardona, Juan Antonio Ruiz, entre otros de esta escuela de opinión que ha empezado a caminar hace ya cuatro años. Pasos emprendidos en un auténtico proceso formador de ciudadanía crítica, autónoma, no engañable en la diversidad de ideas y convicciones, conversación plural en el territorio. Admiración y aprecio por la vocación en esta misión esencial en la conciencia social de democracia, vida libre en esta maravillosa región colombiana. Feliz autonomía, libertad de pensamiento y expresión, democracia efectiva y en práctica día a día durante 2024 y siempre mientras sea el milagro de la vida digna autónoma.  

Opinión Acto Editorial escrito por Hernando Ayala M. Periodista  

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domingo, 10 de diciembre de 2023

Civis Ombuds, ¿ Cuántos humanos sin derechos 75 años después?


  • ¿Cómo formar ciudadanos defensores autónomos de sus derechos sin intermediarios fallidos?  
  • En nombre del derecho a la libertad económica crece la tendencia de regímenes con mayores restricciones a libertades fundamentales. 
Pasaron 75 años desde la proclama universal de los derechos humanos en diciembre 10 de 1948 por la soñada unidad soberana de las naciones que sería capaz de armonizar el respeto y equidad de una humanidad capaz de realizar una gobernanza justa en equidad de derechos para todos en cada territorio autónomo en democracia y contrato social digno, legítimo, respetable para todos en un mundo libre. Libertad, Igualdad, Equidad, Fraternidad, escritas y habladas que no han visto cumplir en su vida miles de millones de seres humanos en la diversidad de la especie sapiens. ¿En qué medida y proporción se cumplen hoy los derechos humanos en las denominadas democracias del mundo libre como la colombiana?. El inventario de hechos contra los sueños escritos en esta declaración universal de 1948 y en el contrato social colombiano, la Constitución Nacional de 1991 carta garantista de derechos en exceso ha dicho la ideología que hizo lo permitido para hacer trizas el Estado Social de Derecho para todos en sus intentos por reformarla y desbaratarla. 

Hay una gran distancia entre la democracia representativa excluyente que rigió cien años en el contrato social del siglo diecinueve reemplazado por la Constitución que hace treinta y dos años nos situó en la ruta de los derechos en equidad, sin exclusión ni desigualdad para ningún colombiano, versículo a versículo en su extenso texto que como la biblia hoy permanece sin cumplir en su mayoría de acuerdos esenciales como el derecho deber de la paz obligatoria que partes interesadas dibujan como imposible. Todos los días hay colombianos sin vida por cuenta de la violencia que persigue a quienes defienden y promueven derechos humanos para todos en los territorios de mayor exclusión y vulnerabilidad. Así el mundo distante del desarrollo en la Unión Europea y la Unión Americana como se llama la República Federal con epicentro en Washington. 

La humanidad excluida de los derechos humanos durante los setenta y cinco años que pasaron, necesita asumir la misión de prepararse uno a uno, cada ser humano, con la información, conocimiento y saber imprescindible en la capacidad de constituirse de manera individual y luego colectiva como ciudadano y ciudadanía defensores directos, inteligentes, competentes, capaces, autónomos de sus derechos por cuenta propia para protegerlos y hacerlos valer en ejercicio efectivo en todos los espacios de su desarrollo y desempeño vital, individual, familiar, social, comunitario, ante el Estado que no garantizar el respeto y cumplimiento de derechos para todos. Cada vez es más evidente la vulneración violación de derechos por actores, agentes de Estado en diversidad de realidades. 

El ciudadano defensor inteligente de sus derechos tiene que comenzar por hacer conciencia plena, apropiación, comprensión de sus derechos para nunca más vulnerarlos, permitir vulneración ni hacerlo con los derechos de todos los otros que coexisten en su entorno vital. Hay ignorancia absoluta en derechos fundamentales, de conciencia, esenciales para el ejercicio de ciudadanía, vida en comunidad, sociedad, como el caso del Derecho a la Información sin cuyo cumplimiento no es posible tomar decisiones en integridad para realizar los demás derechos en vida propia y de los más próximos como también de todos los demás. Muy pocos tienen procesado con aprendizaje de plena comprensión consciente la dimensión, alcance y trascendencia del ejercicio pleno del derecho a la información potable, limpia, fidedigna, como oxígeno indispensable en su conciencia para la toma de decisiones. 

La evidencia de esta realidad se mide en el engaño, manipulación, desinformación, distorsión de la realidad, practicados por los actores de la violencia, corrupción, degradación de lo público en las prácticas de la política electoral y de gestión administración de lo público. La desinformación es la primera y de entrada mayor vulneración que daña el resto del ejercicio de derechos humanos de cada persona engañable, manipulable, usable que todo el tiempo repite engaños sin un argumento sólido y claro para sustentar cada acto violatorio de derechos que comienza con esa repetición, transmisión de engaños y mentiras a través de los canales disponibles en la vida digital y en el voz a voz repetidor de la desinformación en medios masivos desleales con este derecho sagrado de conciencia que dañado y distorsionado se convierte en amenaza mayor que los mismos abusos con los fanatismos religiosos e ideológicos. Donde quiera que haya decisiones impulsivas por emociones activadas mediante fanatismos, ahí está dañado, violado el derecho de conciencia a la información. El único que puede arreglar ese daño es el ciudadano inteligente defensor de su propia conciencia libre, nadie más. 

Esta es la tarea que promueve el proceso Civis Ombuds Sapiens, ciudadano defensor inteligente directo y autónomo de sus derechos sin intermediarios, con la puerta de entrada en la protección y salvaguarda del derecho de conciencia a la información sin engaño ni peligro para la integridad de cada persona. Todo abuso, desde el abuso sexual infantil en adelante, son resultado de engaños, desinformación, manipulación, vulneración de conciencia con sometimiento a actos de violencia que terminan en daño irreparable a la integridad humana. La defensa y protección de la integridad, seguridad, menor vulnerabilidad posible de la persona, comienza con el poder de conciencia de no caer en engaño, impedir desinformación, manipulación, tener la certeza de tomar decisiones que no pongan en peligro ninguna dimensión de su vida en autonomía. Es de ese significado y trascendencia aprender a gestionar desde inicio del ciclo vital la capacidad de entendimiento, comprensión, discernimiento, inteligencia, autonomía, para no comer cuento, no caer en engaño como ocurre con tantos. 

En el tráfico de personas para todos los tipos de explotación y en los mismos falsos positivos a la mayoría de la gente la llevaron con engaños y promesas al destino final que no imaginaron por falta de protección y prevención autónoma frente al riesgo y peligro que reviste este tipo de situaciones. Implicaciones del no ejercicio de un derecho esencial en el punto de partida del ejercicio de vida autónoma, libre, sin ser presa fácil de engaño para tomar decisiones por voluntad propia que llevan a desenlaces que todos los días acaban en realidades no pensadas, imaginadas, inesperadas, muchas de ellas letales. Ni más ni menos es la trascendencia del derecho a la información que muchos aún creen es asunto de medios industriales en el negocio de la desinformación muchos. 

"Tenemos que defender nuestros derechos y los de los demás. La Declaración Universal de los Derechos Humanos llama a todas las personas a defender los derechos humanos. Todos y todas tenemos un papel que desempeñar". Emprender el camino Civis Ombuds Sapiens, es la tarea que nos reunirá este 11 de diciembre en el encuentro Sociedad para Todos, Hitos de Inclusión Real, reunión de voluntades bien informadas que participarán en un reconocimiento como referentes ejemplares de pleno ejercicio de derechos efectivos en vida autónoma desde realidades con mayor grado de dificultad y barreras que impiden la equidad e igualdad en el desempeño humano y la participación social por oportunidades de vida digna. Con todo y el esfuerzo adicional por sobrepasar más barreras que los privilegiados, hay Hitos de Inclusión Real que exaltará el programa Sociedad para Todos desde el derecho a la información en la ruta de todos los derechos. Sintonizados en clave de vida digna autónoma vale la pena avanzar en derechos reales y efectivos para todos desde la plena libertad de conciencia limpia con información potable en la toma de decisiones. 

Opinión Acto Editorial Escrito por Hernando Ayala M. Periodista    

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Dice Naciones Unidas hoy en los 75 años de los derechos humanos

"La Declaración Universal de Derechos Humanos consagra los derechos de todos los seres humanos.
Desde el derecho a la educación hasta la igualdad salarial, la Declaración estableció por primera vez los derechos indivisibles e inalienables de toda la humanidad.

Como "una norma común de logros para todos los pueblos y todas las naciones", la Declaración es un proyecto global para las leyes y políticas internacionales, nacionales y locales, y un pilar esencial de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible mantiene explícitamente que se basa en la Declaración y que dicha agenda debe aplicarse de forma que se hagan realidad los derechos humanos.

La Declaración ha inspirado muchas luchas por una mayor protección de los derechos humanos y ha contribuido a que sean más reconocidos.
En los (casi) 75 años transcurridos desde la proclamación de la Declaración, se ha avanzado mucho en materia de los derechos humanos. Sin embargo, el progreso no significa que la lucha por los derechos y la igualdad haya terminado o termine nunca.

Siempre que se abandonan los valores de la humanidad, todos corremos un mayor riesgo. Las soluciones a las mayores crisis actuales tienen su origen en los derechos humanos.
Las violaciones de los derechos tienen repercusiones más allá de las fronteras y de las generaciones. Estas pueden ser, deben ser, superadas colectivamente.

Tenemos que defender nuestros derechos y los de los demás.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos llama a todas las personas a defender los derechos humanos. Todos y todas tenemos un papel que desempeñar.

Necesitamos una economía que invierta en los derechos humanos y que funcione para todas las personas.
Necesitamos renovar el contrato social entre los gobiernos y sus pueblos y dentro de las sociedades, para reconstruir la confianza y adoptar una visión compartida y global de los derechos humanos en el camino hacia un desarrollo justo y sostenible". 

domingo, 26 de noviembre de 2023

JUGAR LIMPIO LEGADO ESENCIAL

lSi respeta la integridad del juego limpio en el acto deportivo, actúa igual en su trayectoria excelencia de vivir mejor todo. 

Colombia debería invertir quince billones del presupuesto nacional 2024 en deporte derecho para la totalidad de la población. 

Un territorio que tenga el privilegio de aprender durante dos semanas con el esfuerzo supremo de al menos diez mil campeones del juego limpio en integridad excelencia de desempeño, debe aplaudir de pie durante largo tiempo semejante honor legado esencial omnipresente en su posteridad. Ése patrimonio inmaterial queda indeleble en el espíritu como joya ejemplar de vida ética a seguir. Cuidado en la crítica juiciosa. 

Juego Limpio durante quince días en casa, ahí está el potaje esencia de los Juegos Nacionales Eje Cafetero 2023, mejor juntos. Al menos siete mil quinientos atletas y otros dos mil deportistas de apoyo en su desempeño máximo, plantaron ésa semilla crucial en una sociedad con sed casi insoluble de lealtad y juego correcto para toda forma de vida digna. 

Honor máximo galardon reconocimiento a unos seis mil atletas sin podio que dejaron todo su pundonor con juego limpio para que en sus "juegos olímpicos nacionales" los ganadores alzaran sus brazos con medallas de triunfo. Sin los otros no hay campeones. Perdedores no existen en clave espíritu Pierre de Coubertine, padre de la filosofía olimpismo moderno. Nunca retórica vacía. Significado esencial fidedigno. 

Que la brecha instrumental dibujada en el medallero siga aumentando, no debe llamar a vanidad a ninguna bandera ni territorio. Hidalguía y mayor sobriedad en el triunfo es juego limpio. Ése abismo de concentración y marginalidad en el contraste de resultados no es buena noticia como inequidad. No indica desarrollo deportivo armónico. Un cuerpo nación con miembros y órganos en abandono y rostro apariencia de opulencia, no es saludable. Denuncia la salud orgánica real del sistema. 

Menos del 0.3% del presupuesto nacional en deporte, décima parte del derecho.

Una sociedad ética, excelente en desempeño integral invierte casi la mitad de su erario en los tres pilares esenciales del desarrollo humano sustentable para ahorrarse el trato limosnero a la mayor vulnerabilidad social en pobreza.  Son pilares trípode soporte,  los derechos esenciales a la salud,  educación y deporte derecho fundamental de todos como potenciador de los dos primeros. Las políticas públicas son para realizar con equidad efectiva, real, derechos fundamentales sin privilegios ni negocios indebidos. 

El Estado colombiano debería invertir en la vigencia 2024 al menos 15 billones de pesos, según UNESCO el 3% del presupuesto nacional en deporte derecho efectivo, política pública inclusiva y accesible para 52 millones de humanos población total. No como gastará 1.3 billones en un modelo asistencial sin cuentas claras para subsidiar deporte negocio privado con transferencias a membresías de sistemas de competencias de alto rendimiento controlado por el grupo político con el apellido de la ley de juegos nacionales, mayores contratistas de obras civiles en escenarios deportivos. Negocio redondo. 

No es gratuito que los políticos sean ignorancia analfabeta en política pública de esta triada de derechos que determinan la dignidad y excelencia en el desarrollo y desempeño humano con capacidad plena. Mientras transcurrió la cumbre del juego limpio colombiano protagonizada por jóvenes mayoría, moría en la cárcel un político de la región en el triste descrédito y deshonra de la condena judicial por juego sucio con contratos mal habidos en el erario del deporte nacional para construcciones deportivas, entre otras contrataciones venales. Paradoja triste que habla de los caminos de naturaleza humana. La proporción debería ser ésa en sociedad sana, más de diez mil colombianos jóvenes en juego limpio de excelencia ante este contraste. 

Ahora la siguiente semana llega otra experiencia de alto significado como esta vivida en noviembre. Una lección de diversidad humana, dignidad, resiliencia y juego limpio con el milagro de la vida, los sextos juegos paranacionales con casi tres mil atletas que viven en distinto grado y tipos de discapacidad el máximo rendimiento deportivo con clasificación diferencial. Como actividad humana el deporte en discapacidad es juego limpio sin ser inmune a fallas y sombras en su manejo. Hay que verlo con rigor, respeto, inventario y sin engaño como quisieran algunos en su diligencia. 

El deporte universal inclusivo y accesible que no discrimina ni excluye. Una dimensión novedad como juegos multideportivos de Estado que no vivieron Pereira 1974 ni el Eje Cafetero 1988. Un laboratorio de aprendizaje y coexistencia en juego limpio con la diversidad humana y deportiva desde el primero hasta el diez de diciembre en un 2023 memorable para la región de ensueño en tantos colombianos. Quien pida más privilegios desconoce el paraíso espiritual de la gratitud.  

Vivir al derecho sin daño para dignificar la existencia,  todo está y puede ser aprendido en la ética de lo posible en deporte derecho, integridad y juego limpio.

Opinión Acto Editorial escrito por Hernando Ayala M. Periodista  

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sábado, 21 de octubre de 2023

¿VOTAR PARA QUÉ? ¿POR CUÁNTO? DELFINES Y SECUESTRES DEL ERARIO

  • Las dinastías del "capitalismo estatal" venal son evidencia grotesca, burda de la democracia cooptada por clanes del Estado negocio. 
  • Carruseles familiares de la felicidad con lo público de frente y sin pudor. Se repite el vicio con mayor impudicia. 

Analfabetismo político, polarización visceral y hambre física son las realidades que manipuladas juegan en favor de la repetición del "espectáculo" de tráfico electoral que tendremos el domingo 29 de octubre. En las elecciones locales y territoriales de 2019 cuarenta de cada cien colombianos habilitados para elegir y ser elegidos, no votaron, se abstuvieron de presentarse a las urnas. Dieciocho millones setecientos mil electores ejercieron su derecho a sufragar para elegir cerca de veinte mil servidores públicos en cargos del poder ejecutivo local y territorial en todo el país, alcaldías y gobernaciones,  e integrantes de corporaciones públicas, concejos municipales, asambleas departamentales y juntas administradoras locales.  

Para que el control de los clanes tradicionales de la política electoral y sus famiempresas sobre el mapa de la democracia representativa se repita como todo indica ocurrirá en los principales centros urbanos y departamentos con mayores recursos públicos bajo el control de clanes familiares, deberá ocurrir que no menos de diez millones de votos estén interferidos por la diversidad de actos de criminalidad electoral en distinto grado cuya impunidad permanece blindada en las prácticas sistematizadas por los "secuestres" de lo público que se relevan sin ningún pudor una y otra vez en dinastías que heredan el negocio político feudal.   

Los "secuestres" del Estado son más patéticos en estas ferias y fiestas del tráfico de votos. Aparecen en el ruido democratizado con todos los abusos y excesos de contaminación en el territorio, en imágenes superpuestas sobre fotografías de sus ancestros de la misma tradición que mantiene los círculos de corrupción impune que campea en diversidad de instancias de administraciones locales y territoriales. La impotencia del voto limpio que resulta ser minoritario en donde el desarrollo menor obliga a la población a depender de los presupuestos públicos en gobierno y corporaciones, hace que la distorsión de la democracia leal se repita en la cooptación del treinta por ciento del censo electoral que ratifica una y otra vez a los mismos clanes, dinastías y famiempresas reconocidas. La democracia participativa y el control social ausentes, permiten que este panorama reafirme a los ricos de erario en su dominio.    

¿Qué significado tiene el voto en una democracia leal real? ¿Para qué vota un ciudadano leal decente en medio de tal ilegitimidad? Preguntas sin respuesta fidedigna para no menos del setenta por ciento de los colombianos habilitados para elegir y ser elegidos, el cuarenta por ciento que no llega a las urnas y el no menos del treinta por ciento del censo electoral, millones de votos que son permeados por el crimen electoral de la compra venta, el uso del desempleo y necesidad primaria de la gente en el hambre, el vicio de vender el voto, la trashumancia y las acciones delictivas en los procesos de escrutinio como la pérdida de medio millón de votos no contabilizados y luego recuperados en las elecciones parlamentarias de 2022, prácticas que siguen en el centenario aforismo "el que escruta elige".    

El voto en una elección democrática significa la libertad, dignidad, conciencia, ejemplo y futuro decidido para los hijos, la familia, la sociedad completa libre en ejercicio efectivo de sus derechos. Vender el voto, entregarlo a cambio de la dádiva que fuera, significa renunciar a todo el bien común para todos en igualdad en una democracia real. Ese deber ser, no se cumple y quienes son cómplices con su voto dañado de los cálculos corruptos de los "secuestres" del Estado, destruyen todos estos valores afirmativos de vida digna en cada territorio.  

¿Para qué votar si la certeza es que las maquinarias venales, corruptas van a seguir imponiendo su ley con sus sumas y restas? Cada ciudadano leal, limpio, decente en su conciencia, dignidad y voto sin precio con todo el valor de la decisión libre, coherente, reafirma el testimonio con millones de semejantes que no se venden ni prostituyen su derecho, de un ejemplo justo para sus respetados, respetables sucesores, relevos, hijos, familia, quienes le confieren por mérito todo el respeto merecido por la dignidad certificada con su actuar en el deber ser honorable verificado.   

Votar limpio y libre es asunto de conciencia que no depende de engaños como aquello del voto útil que resulta ser otro as de manipulación en las jugaditas de la anti democracia degradada. Hay postulaciones y candidaturas decentes que seguramente no aparecen en la manipuladera mediática fletada por los presupuestos de campaña e intereses de negocio. Votar a conciencia exige rigor, criterio propio y determinación para no caer en el juego de la distorsión sistémica.  Votar es ser leal con todos los valores y ejemplos dignos para los nuevos sin permitir ser coaccionados por el aparataje de los "secuestres" del Estado erario.     

Datos de la logística en la operación electoral billonaria en los comicios de octubre 29 tienen el siguiente inventario. Serán elegidos 32 gobernadores y 418 diputados que conformarán las asambleas departamentales. En municipios 1.102 alcaldes y 12.072 concejales en los municipios del país, incluido el Distrito Capital de Bogotá. Las Juntas Administradoras locales tendrán 6.513 ediles que conformarán las JAL. Habrá instalados 12.817 puestos de votación (5.605 urbanos y 7.212 rurales), con un aumento de 1.227 puestos en relación con los mismos comicios del 2019, cuando se instalaron 11.590 puestos de votación. Hay incremento de 554 puestos de votación será de 554, de los cuales, 431 corresponden a puestos de votación urbanos y 123 rurales.

Más ciudadanos libres, leales, éticos, acudiendo a las urnas en plena autonomía, es la única "revolución" verdadera en democracia legítima. Quienes votan con esa conciencia enseñan que es posible avanzar en formación y transformación de ciudadanía limpia, ética, que no será objeto de la política mafiosa que se repetirá en tantos cargos atenazados por las dinastías, clanes, feudos familiares, apellidos repetidos, delfinazgos tristes parásitos del erario. Esa fuerza libre debe ejercer la democracia día a día de la vigilancia a la gestión de lo público como se cumple en este tiempo con el actual gobierno nacional de Colombia escrutado hasta debajo de cada alfombra y en todos los resquicios donde pueda ocultarse algo. Ese escrutinio con respeto y sin manipulación denigrante, el que hacen al gobierno del cambio, con la debida lealtad, es el que debe ser realizado hasta debajo de las piedras en cada cubículo de poder público y privado con ejecución de erario en todos los lugares del mapa colombiano. 

Opinión Acto Editorial Escrito por Hernando Ayala M. Periodista  

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domingo, 13 de agosto de 2023

AUDIENCIAS SIN ENGAÑO CIUDADANÍA VERAZ DEMOCRACIA LEGÍTIMA

* Formación ciudadana para la democracia legítima destierra para siempre todo intento de engaño mediático.

* No más vulneración e irrespeto inaceptable del periodismo industrial a la gente con actos de manipulación, desinformación. 


El sesgo editorial de los más ruidosos amplificadores del poder desinformador en Colombia los ha convertido en los mayores vulneradores del derecho fundamental que debe garantizar la libertad de conciencia. La agenda de la endogamia mediática y su periodismo industrial obediente a las manías y necesidades del poder en la conversación pública de ese círculo que atesta el bochorno psiquiatrico de las redes sociales y medios del ecosistema digital contaminados por ése relato, está impuesta por habilidosos instrumentistas de la estrategia editorial para confundir y desinformar con fines particulares. La gente está a la deriva en su toma de decisiones donde no hay formación ni criterio para filtrar y depurar las avalanchas de ruido que caen desde la desinformación estratégica. Cumbres contra la desinformación reúnen a actores comunicólogos del proceso, pero igual el ciudadano de a pie en amplia extensión del territorio y sus capas sociales con mayor vulnerabilidad camina a tientas sin instrumentos guía. 

Cada nuevo colombiano desde inicio de aprendizaje para una sociedad infoxicada, ahogada en la distracción confusión, debe conocer que la brújula para guiar su vida por el camino de la igualdad se llama el derecho a la información, efectivo, real garantía plena de conciencia libre sin interferencias ni manchas en su entendimiento en la toma de decisiones no manipuladas. Sólo así es posible una democracia legítima por voluntad irrefutable de ciudadanos libres. Ése es el peso de la decisión que cada ejercicio electoral debe tener cuando la gente por cuenta propia ha aprendido a no tragar entero, no comer cuento, no dejarse confundir ni manipular por todo el ruido pagado por miles de millones en campañas con promesas y engaños por miedo y odio. De ése tamaño es el pendiente que pesa sobre quienes juraron no engañar a la gente que siguen contra toda evidencia en las mismas malas prácticas rutinarias que se repiten en sus escándalos repetidos igual.  

Como en la pandemia del covid y todas las plagas vividas, el agente vector permanente de transmisión de todo el virus desinformador por emociones fáciles de disparar es el ciudadano irresponsable contaminante. Ahora con mayor alcance y amplitud de onda expansiva los desinformadores, pastorcitos mentirosos que existieron siempre en las comunidades y poblaciones siguen imponiendo sus efectos para mover miedos, pánicos, polarizaciones, emociones primarias todo el tiempo. La pandemia se controla cuando el ciudadano potencial vehículo de transporte del virus aplica y blinda su integridad con todos los protocolos de seguridad e inmunidad con las vacunas. En cada mente que decide y elige, los procesos de democracia electoral como los  comicios locales en octubre próximo no pueden permitir un carnaval de engaños, manipulación y desinformación para confundir a quienes entregan lo público, los electores, en manos de operadores, empleados manipuladores del Estado local y territorial, que se proclaman dueños del feudo certificado con una credencial.


El reto insoslayable, ineludible del periodismo leal, responsable con respeto por su función servicio público, es servir contenidos veraces verificables para decisiones limpias de la ciudadanía donde quiera que exista democracia veraz, legítima, sin distorsiones ni engaños. El derecho a la información es un bien público, es una garantía individual que sólo es posible si cada ciudadano, cada joven, cada niño, desde inicio de su autodeterminación lo reconoce, comprende y aplica con total conciencia sin permitir ser vulnerado. Así como cada persona desde la infancia aprende a proteger su integridad física e impedir abusos y maltratos que no pueden ser permitidos, en igual y mayor dimensión debe aprender a proteger su integridad cognitiva, de conciencia libre, autónoma, que no puede ser vulnerada ni violada con engaños ni mentiras. La persona desde el momento en que comienza a negarse a ser engañada comienza a ser libre. 

La cultura de dignidad, conciencia, derechos reales, comienza con la autodeterminación de la conciencia plena en ejercicio inalienable y leal del sagrado derecho a la información que hoy no es reconocido ni comprendido, mucho menos defendido en su inviolabilidad por la mayoría de la gente. Pareciera como si al contrario y en contra suya cada quien practicara un falso permiso o licencia para ser engañado, manipulado, timado. Como aquel personaje de caricatura televisiva, "tontoniel" que va clamando a todo el que aparece que por favor la tumbe y lo burle. Existe una especie o suerte de "patología" mental entre la masa de una fascinación por el engaño, la mentira, el comer cuento. Ese es el negocio de los depredadores de lo público y los derechos de las personas que son utilizados como instrumentos de todo esto que pasa.   

Ser humano que no se gobierna con decisiones limpias y autónomas en su integridad, no sirve para ejercer ciudadanía donde se toman desde el fuero individual a conciencia decisiones que en suma terminan siendo destino colectivo para después lamentarse de la realidad impuesta. Todos, nadie exento, tenemos la responsabilidad de formarnos con solidez en la gobernanza autónoma del derecho a la información como actores relevantes con incidencia en nuestro entorno. Seguir ignorando este principio nos mantendrá dónde estamos. 

Emprender desde una plataforma editorial que trabaja día a día por fortalecer una conversación pública leal, sin engaño, un proceso formador con fogueo constante de audiencias con fundamento sólido en pensamiento crítico es un propósito que nos sintoniza desde este tiempo. Iniciamos aquí una conversación afirmativa que hace posible potenciar capacidad de análisis de contenidos, argumentos e ideas en interacción con acceso efectivo en la diversidad de audiencias. 

La forma de blindar una democracia legítima  con suficientes anticuerpos inmunológicos contra el engaño es sintonizar a la gente, los nuevos con el ejercicio pleno del derecho a la información con pleno conocimiento y comprensión que nutren de manera potable fidedigna una conciencia inviolable cero vulnerable al engaño. 

Escrito por Hernando Ayala M Periodista Mail disnnet@gmail.com 



miércoles, 2 de agosto de 2023

🌐 SI NO ENTIENDES, ¿CÓMO PUEDES APRENDER? ♟️

La utopía de una sociedad para todos, libre, con equidad y goce efectivo de derechos para toda la diversidad humana, sin exclusión ni discriminación, tendría su punto de partida real con el cumplimiento del derecho a la educación para todos los seres humanos. Ese principio universal se materializa en la existencia de una escuela abierta y adaptada a la diversidad de formas de aprendizaje en un ciclo de educación para todos. Nadie atrás, nadie por fuera.

Hasta este enfoque con sus metodologías, instrumentos y ajustes razonables individualizados ha evolucionado en teoría, conocimiento, norma, el derecho a la Educación Inclusiva donde nadie puede estar impedido para acceder y realizar este paso imprescindible de desarrollo humano y social.

La escuela para todos en este avance hasta el cual han caminado sociedades con mayores índices de capital humano, con población más educada, como Finlandia, Canadá, referentes en educación inclusiva, la que «adapta y abraza a todas y todos los estudiantes, se adecúa a sus necesidades y contextos como el económico, orientación sexual, género, étnica, lingüística, toda la diversidad», según expresa Carlos Vargas-Tamez, jefe de la unidad de desarrollo docente de la oficina regional de Educación para América Latina y el Caribe de UNESCO.

La prueba de fuego de la educación inclusiva fundamentada en una ética de diversidad y pensamiento universal para el aprendizaje y enseñanza, está en la inclusión real de los estudiantes con discapacidad. Nadie sabe cuántos colombianos con discapacidad están en edad escolar y deberían participar de una educación inclusiva que garantice el goce efectivo de este derecho para romper su exclusión social.

Las proyecciones estimadas con base en indicadores internacionales hacen pensar que no menos de quinientos mil colombianos con discapacidad están en edad escolar y en su mayoría no tienen acceso a una educación que haga posible su desarrollo humano. Según las cifras técnicas oficiales DANE, tres millones de colombianos reportaron discapacidad en el último censo. El mismo gobierno a través de sus voceros habla de no menos de seis millones de colombianos en esta realidad de vida. La proyección de observadores indica que cuatro de cada cinco colombianos con discapacidad no han realizado su derecho a la educación.

Es en este foco poblacional donde surge la pregunta si es real la educación inclusiva en Colombia, que abarca a toda la diversidad humana de una sociedad desigual, inequitativa, excluyente y segregadora que vive en la pobreza de llegar a ser la sociedad más educada de suramérica en el año 2025, sin ser reconocida aún en el mundo como si lo es Chile, como uno de los Estados con norma efectiva de educación inclusiva. Han transcurrido 72 meses de promulgado el Decreto 1421 de agosto 27 de 2017 que establece la ruta con lineamientos precisos para implementar el derecho a la educación inclusiva para los colombianos con discapacidad y nadie tiene la respuesta sobre cómo y dónde vamos hoy en el desafío de alcanzar la cobertura total con calidad plena de derecho a la educación para todos en esta dimensión de la diversidad humana colombiana.

Está en discusión un proyecto legislativo que busca el cambio en la estructura del servicio público para realizar el derecho a la educación de todos los colombianos y en ese marco deben quedar sentadas las bases de una educación inclusiva con accesibilidad universal que no deje atrás ni por fuera a los colombianos con discapacidad que en vano vieron anuncios no cumplidos sobre este derecho en los recientes seis años del promocionado decreto 1421 que sigue moviendo todo tipo de intereses y actividades, menos la educación inclusiva real para la mayoría de la población con discapacidad en edad escolar. La norma tiene que ser ajustada a esta realidad. 


«Si no entiendes, ¿cómo puedes aprender?”, es el título del informe presentado en 2020 por la UNESCO, Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura, que da cuenta cómo cuarenta de cada cien estudiantes en el mundo no logran aprender porque estudian en idioma diferente al materno, una segunda lengua. Es el caso de la educación no bilingüe para colombianos sordos. Otra proyección indica que por cada cien estudiantes de familia con solvencia económica en el mundo hay dieciocho estudiantes en la línea de pobreza, allí donde vive la mayoría de los mil cien millones de seres humanos con discapacidad.

Parados en Latinoamérica y en el foco colombiano, la pregunta no tiene una respuesta contundente y nítida. Hay educación inclusiva en teoría, estudiada, formulada, hablada y escrita en la norma, pero la mayoría de las personas en su diversidad y en grupos poblacionales como en discapacidad, no la conocen, no la han vivido, no tienen acceso. Al formular la pregunta a los educadores o a las familias, la respuesta es similar. Si llegamos a la gestión de las políticas públicas en la materia y la ejecución de los recursos dispuestos en planes de desarrollo para el cumplimiento de este derecho, el diagnóstico es más pesimista aún.

Hay avances y hay casos focales de educación inclusiva efectiva, puntos positivos que se localizan en el mapa generalizado de la exclusión educativa en una sociedad con crisis social y humanitaria donde la juventud, doce millones de colombianos en edad escolar, no pasan como debe ser por el proceso educativo, desertan en gran número antes de llegar a la educación superior, terminan profesionalización muy pocos y los profesionales graduados están excluidos de las oportunidades en gran medida. Así ¿tiene futuro y oportunidades una sociedad focalizada en el conflicto y la confrontación para alcanzar equidad y soporte de paz verdadera? La pregunta queda ahí flotando para que cada uno la afronte en su contexto y entorno, pero ante todo en su conciencia. ¿Cómo hacemos educación inclusiva real en una escuela para todos que nos permita evolucionar?

Escrito por Hernando Ayala M. Periodista   *  Mail  disnnet@gmail.com