domingo, 31 de julio de 2022

CAMBIO ES ELIMINAR POLÍTICA MINUSVÁLIDA

  • Políticos  inferiores al pueblo buscan timar la voluntad de las urnas. Comenzó el sabotaje.
  • Un régimen venal, negociante, cínico, abusador, pusilánime, acomplejado sale del timón del Estado. 

Defenestrar a todos los políticos minusválidos es condición sine qua non para el cambio. Todo político corrupto es minusválido, es inferior por voluntad propia, asume condición de minusvalía ética, moral por minusvalorar su dignidad humana. "A quien le gusta la plata, dinero, monedas de judas, hay que sacarlo de la política" dice el sabio José Pepe Mujica. A todos los políticos minusválidos que viven de oficio dedicados a repartir el Estado como se descuartiza una res entre depredadores, hay que echarlos de la política y meterlos a la cárcel o al destierro perpetuo de lo público.

Por primera vez en la nación durante dos siglos, el pueblo colombiano decidió ponerse por encima de sus dirigentes inferiores. Quizá en 1970 decidió cumplir su dignidad la gente que eligió a Gustavo Rojas Pinilla, pero se dejó robar su voluntad por un usurpador impuesto por el establecimiento. 

En junio 19 de 2022 se materializó en Colombia por primera vez la sentencia que reza "el pueblo es superior a sus dirigentes", en democracia legítima. Inicio de un proceso de cambio para hacer efectiva la democracia real esperada durante doscientos años. El paso a seguir es hacer democracia efectiva con poder ciudadano día a día para arrinconar a la fauna de animales políticos de política minusválida concertada para timar la voluntad popular. 

La escena es desafiante. La gente decidió un mandato que debe ser cumplido mediante liderazgo colectivo desde un pacto diverso. Hay un mandatario administrador encargado de hacer cumplir el pacto real. Ese primer empleado está hoy cercado por las castas políticas que coptan y manipulan la democracia representativa dispuestos a seguir ordeñando la res pública como vaca lechera. 

El electorado hizo la tarea de elegir el cambio, ahora le toca el turno al encargado de cumplir lo ordenado por el voto popular. Si se emburundanga con el poder igual que el mediocre saliente e incumple y burla el mandato, el pueblo tiene que castigar ese manejo y volver a ser superior expulsando a todos quienes hayan burlado su voluntad.  Octubre de 2023  y marzo de 2026 hay urnas para defenestrar a cuanto político pérfido persista en su minusvalía. Es la ruta de una democracia genuina hacia su madurez en autonomía ciudadana. 

El cambio lo hace la gente superior a la gavilla de negociantes de la política minusválida, animales políticos de raza venal, negocio depredador saqueador de lo público. Hay que echarlos a todos como a la caterva abusadora que sale el 7 de agosto de 2022.

El régimen de mediocridad y corrupción que abandona el inquilinato del poder público, se va en la ignominia de todos sus abusos cometidos. Sale un inepto que vive en delirio monárquico de cortesado acomplejado por sus apellidos en los cuales levitó sobre alfombra roja pasarela de farándula todo el tiempo en presunción de virreicito en un ducado de delfinazgo y  marqués indelicado por línea materna.

Ese pensamiento feudal abusivo es castigado y expulsado de la burocracia con su espectáculo bochornoso de perfidia y venalidad en cofradía, aferrados a su vocación depredadora de casta raspando el erario hasta último momento y decretando privilegios de burocracia diplomática entre amigos. 

El cambio son los ciudadanos en su voluntad superior ejercida esta vez contra la inferioridad minusválida de los dirigentes untados de saqueo. Ahí tienen cercado al nuevo mandatario que no puede dejarse ahogar en su estrategia de gestión de gobernabilidad que los depredadores entienden como repartija. 

De entrada ya arrancó el más feroz sabotaje en cabeza de los viudos de poder, profetas del odio que infesta sus venas, que buscarán desde su orfandad de erario hacer naufragar las reformas de la voluntad popular para volver con más rapacidad voraz a arrasar todo en el siguiente turno de inquilinato. 

Sin ciudadanía autónoma y efectiva, con incidencia día a día, el cambio se diluirá en todas las trapisondas de los políticos minusválidos y su vampirismo de erario, arropados con el humo y ruido de periodistas "chayoteros", venales y condecorados por el régimen por sus micrófonos fletados con payolas oficiales y mega sobres. 

El cambio no está en la burocracia, este solo es posible en las reformas que en democracia real  haga cumplir la gente. Nunca más pueblo subordinado a sus dirigentes inferiores.  

 Escrito por Hernando Ayala M. Periodista     Mail   disnnet@gmail.com

 


 

domingo, 24 de julio de 2022

GRITOS, JÓVENES Y SORDERA VOLUNTARIA .... RAJADOS

 Disfuncionales en capacidad de escucha y comprensión. Ambas orillas. Gobernar por twitter enardece. 

No más política ni conversación pública energúmena. El manicomio virtual de la burbuja del poder con sus mañas en trinos demenciales.  

Existe un tipo penal en legislación de primer mundo que castiga la ceguera y sordera voluntaria. Hacer la vista gorda puede llevar a la cárcel y perder mucho dinero. En el fútbol hay sanciones contra la voluntad amañada, mañosa, llamada pérdida deliberada de tiempo. En Colombia no, el vencimiento de términos judiciales es una salida habitual hacia la impunidad.  

En los juegos de niños se veía en aquel tiempo una práctica efectiva en cualquier alegato infantil .... manitos en los oídos y a grito firme "no oigo, no oigo, no oigo" para anular a quien increpaba. La sociedad enferma de tantos males crónicos llegó a la disfuncionalidad para escuchar y por ello el entendimiento es su mayor carencia. Lo habitual es oír sin escuchar, para reaccionar sin comprender. Reactividad gritada. Desde que comenzó este siglo propusimos a la Federación Nacional de Sordos de Colombia liderar una pedagogía social transformadora de cultura para enseñar a los colombianos a escuchar para comprender. Escucha efectiva. Ellos son los mejores, no se dispersan en su dialéctica lingüística.   

En la sociedad enferma, supuesta democracia más "sólida y antigua" del  hemisferio sur en occidente, eso dicen los demagogos colombianos, resulta que en el hemiciclo más ostentoso, oneroso, con los sueldos más costosos de la burocracia, pagada para el ejercicio profesional de la dialéctica en función pública parlamentaria, aprendices y veteranos mañosos no saben hacer su trabajo. Se visten de gala para un debut en el Salón Elíptico, recinto supremo de la democracia representativa y quedan incapaces en su primera fotografía. Algo así como vomitar por voluntad en la mitad de la gala. Bochorno del 20 de julio entre dos bandos de dignatarios auto degradados.  Empleados de poder público ejecutivo y legislativo igualados en reyerta de playa. El primer nominado de la nación salió peor librado que sus contrincantes. 

Rajados por irrespeto, cero honorables 

Les pagan cada día mucho más de lo que gana un obrero en todo un mes, sólo para que escuchen, hablen con respeto, controviertan y decidan de acuerdo por mayoría y no son capaces. Son incompetentes, negligentes, incapaces de parlamentar (...). A cambio ofrecen el peor mal ejemplo de incoherencia. No se escuchan, se insultan a gritos y se irrespetan. No llegan a cincuenta años la mayoría de la renovación y el cambio. Honorabilidad cero. No la construyen, ni ganan, ni merecen. Perdieron la primera impresión. 

Se hicieron elegir para honrar la democracia representativa, en actividad parlamentaria, la dialéctica profesional, de excelencia, el trabajo del diálogo, dirimir ideas en diferencia y en su debut de pasarela fashion para el tapete rojo y las cámaras, no cumplen la misión. Ni en forma ni fondo. "Aunque se vista de seda ...."  ¿Les hicieron una inducción?. ¿Les explicaron la norma?. ¿Habrían aprobado un examen de ingreso a la misión parlamentaria?. 

La sociedad líquida del vacío pretende entenderse en la estampida digital, la vida WhatsApp, Iphone, smartphone, en algarabía energúmena, a los gritos, palos y piedra virtual, barbarie simbólica y verbal. Como si el poder someter fuera cuestión de mayor habilidad para agredir, denigrar, degradar. Pudor, vergüenza, honor, discernimiento, ponderación, sindéresis, son significados vaciados, abolidos, inexistentes en el poslenguaje y desentendimiento de los protagonistas del poder público actual. 

Llegó por lana y lo trasquilaron.  El primer energúmeno, al que le pagaron cuatro años el primer sueldo del erario, el más caro, fue el más gritón. Revanchista, vociferante, "rabón" dice la jerga de primera línea, llegó al inquilinato a provocar y torear la turba y de ahí no se movió. No dió la talla, no logró estatura para merecer. La culpa es de quien lo subió como jinete del tigre, el cargo lo devoró. Nunca tuvo peso específico para ejercer la función. Todo lo que gritó como parlamentario para censurar,  oponerse y descalificar a su antecesor, todo lo hizo para peor. No es creíble. Decepcionó y defraudó en materia grave a los jóvenes con actos e imágenes imborrables. Nunca rectificó, ni presentó disculpas, ni asumió empatía con las víctimas ni los más vulnerables. Siempre en uniforme de fuerza pública, bastón de mando y sobreactuado del lado de la plutocracia.   Ensoberbecido se negó a escuchar a sus coetáneos no pertenecientes a su congregación ideológica y manoseo algún diálogo usado para apagar el estallido. Imposible que pudiera recibir reconocimiento de todos los que votaron ahora en su contra, los electores del nuevo gobierno. Sin aterrizar en cuatro años ni entender, se va a la viudez y orfandad de poder en su fantasía de genio incomprendido como Bolívar, según dice. 

En autoridad, humanidad, desarrollo y crecimiento humano, perdimos cuatro años. Los "vanidositos" del poder burocrático con su alfombra roja omnipresente y sus expediciones interoceánicas de avión presidencial, todo ese embeleco de jugar a ser emperadorcitos, reyecitos de triste mala laya, amigos de secta y todas sus jugaditas, pagaron la novatada y pedantería impuesta a la mayoría que no los eligió. Declararon su reino omnímodo e impune con diez millones de votos de treinta y nueve millones de cédulas sufragantes activas en esta elección. Además del desastre material la demanda por daños morales es inmensurable.  Nunca sabrán lo que hicieron. Seguirán en posición fetal centrados en su ombligo. Ceguera y sordera voluntaria del entendimiento imperdonable más que punible. Muy lejos inferiores a la misión. Por ello el cambio que ojalá no se quede en frustración mayor  si el nuevo inquilino de verdad logró salir de su mito ombliguero. A despecho de sus más febriles militantes inexpertos, el mandatario entrante está dejando de lado a los inexpertos para equilibrar cargas en el peso de la responsabilidad con el contingente de experiencia y veteranía, con reincidentes en alta burocracia primera línea, profesionales calificados de tercera y hasta cuarta edad en algún caso. Los más briosos van de cuarenta y cincuenta en adelante. Tiene todo, respaldo suficiente y el despecho de los más feroces saboteadores de lo público con hambre de volver a por todo. Ahí claman un golpe de estado en el manicomio de su secta twitter envenenado.

O cambiamos o nos quedamos en el barro irrelevante del atraso y moridera invisible. Solos en la disfuncionalidad humana. 

  

Escrito por Hernando Ayala M. Periodista     Mail   disnnet@gmail.com 




domingo, 3 de julio de 2022

GOBERNANZA COLOMBIA ... MÁS ARRIBA DE LA GOBERNABILIDAD CÁLCULO DEL PODER POLÍTICO Y ECONÓMICO

 Legitimidad en sintonía con todos los actores sociales incluidos los colombianos en mayor vulnerabilidad es el blindaje efectivo del gobierno de 2022 a 2026. 

Atemperar la animosidad de los sectores del poder económico y político, es el primer paso del gobierno entrante para contrarrestar la reciedumbre del acoso de su oposición.    

Más de la mitad de los colombianos no ven lo público ni la gestión del Estado con lente partidista, ni orilla ideológica manifiesta, ni permite auscultar su postura frente a la realidad que se vive como sociedad.  Veintisiete millones de colombianos no participaron en la elección de nuevo gobierno, diecisiete millones de ciudadanos entre ellos, portadores de cédula y derecho a elegir no votaron y veintiocho millones de responsables del derecho deber de votar, no lo hicieron por la fórmula elegida para dirigir el Estado durante los siguientes cuatro años hasta 2026. Diez millones y medio de electores votaron contra la elección de los nuevos dignatarios responsables de la Presidencia y Vicepresidencia de la República de Colombia. Así se resume la distribución del peso de la democracia electoral colombiana. 

Pensar el Estado y lo público desde una lente suprapartidista, con mirada desde el cenit del mapa completo que abarca el territorio colombiano, por encima de los intereses específicos, de colectivos ideológicos y proyectos de poder electoral, ver el arca completa con todos dentro desde el plano general, es la responsabilidad esencial de dos actores que deben trascender su propia subjetividad y ampliar el zoom de su lente hasta el alcance completo de la objetividad para lograr comprender qué es una nación completa y cómo se dirige de manera justa para todos sin dañar derechos de ninguno de los pasajeros a bordo. Los dos actores del proceso con obligación irrenunciable de tener todo el país en la cabeza son el gobierno leal para todos  y cada ciudadano consciente de su misión como parte de una democracia digna en una sociedad sana y libre. En Colombia no ha sido posible este nivel de conciencia responsable demostrada y verificada en los actores indicados. 

"Esto es de amigos y sólo con los amigos porque nadie mete al pastel a los enemigos. Es que así funciona la sociedad", es el paradigma verbalizado por el presidente del "alma mater" de un régimen que gobernó cuatro años para su cuadrilla. "Los que están conmigo tienen chance" es la convicción de todo operador de poder público, ordenador de gasto, mandatario elegido, en la lógica de la democracia electoral que es la única versión que maneja el saber común en la patria de la exclusión, segregación, inequidad y más seres humanos en situación de extrema vulnerabilidad por pobreza y hambre, mayor número de pobres que de electores. Así no hay nación, ni dignidad, ni convivencia, ni posibilidad de paz. 

Cada que se consuma la democracia electoral, dimensión miope y recortada de la democracia íntegra, leal, completa día a día, la preocupación inmediata de los comensales que se declaran con derecho a erario, torta pública, es como vamos a ensamblar la "gobernabilidad", es decir el acuerdo de conformidad entre los que detentan algún grado de incidencia y poder para interferir el giro normal de la administración pública en sus diversas ramas controladas por un régimen presidencialista  inmune e impune, en un ejercicio autocrático reverencial para los subalternos de la distribución de "bendiciones"  burocráticas, contractuales y omisiones deliberadas para no tocar intereses que solo necesitan eso, no ser molestados. "En Estados Unidos los aportantes a las grandes campañas electorales que definen el gobierno federal, la presidencia de la unión, no piden nada a cambio, tan sólo que no los miren ni molesten durante todo el tiempo y los dejen hacer lo que quieran", dicen los que saben de la política gringa donde la venalidad está maquillada y perfumada a extremo para que sea de ensoñación en el paraíso del sueño americano. Apariencia con fondo terrible.     

La gobernabilidad es la forma de neutralizar los ánimos entre los distintos factores de poder con capacidad de poner palos en la rueda a un gobierno, para que todos contentos dejen rodar el tren del proceso. El entre amigos que me dijo por primera vez como explicación a su curubito burocrático repentino un discípulo del exministro Daniel Arango Jaramillo, año 80, intentando entender algo en aquel tiempo de inicio, sigue tal cual vigente en la llamada política electoral negocio de este tiempo y en lo que hay al frente del mando si que ha aplicado a extremo, de manera ofensiva, odiosa y burlesca. La indelicadeza y actitud desafiante de un gobierno abusivo ha tenido múltiples pasajes en el periodo agonizante en sus últimos estertores para el nuevo viudo y huérfano de poder a un mes de su salida con más pena e ingrata recordación. Ha sido grosero el comportamiento en aquel solio. Todo han querido devolverlo en el tiempo a un siglo atrás en materia de derechos. Ni siquiera en su anuncio de convertir la nación en paraíso digital cumplieron porque los famosos Centros Poblados con el robo de 70 mil millones dejaron a niños de todo el país por fuera del sueño naranja que no se cumple para la mayoría. 

El estado ideal de democracia que deben construir los jóvenes nacidos en este siglo, quienes configuran el relevo que promovemos en nuestra pedagogía Empate 21, relevo de todo lo que hay al frente de lo público y el poder en todas sus variables en la sociedad trastocada y rayada que se vive, es el escrito en la promesa de democracia participativa en la diversidad pluralidad con que fue concebida la Carta Política, el Pacto Social, la Constitución Nacional de la Paz promulgada en 1991 para el desarrollo de una Democracia Leal fundada en el poder ciudadano genuino, el que hizo valer su capacidad decisoria en proporción irrefutable el pasado 19 de junio para avanzar en el relevo, el cambio inaplazable en Colombia. 

Gobernanza, es aquel estado soñado por ese acuerdo de coexistencia que rige como ley de leyes en el Estado Social de Derecho que es Colombia hace 31 años, la vida completa del segundo hijo que nos encomendó la vida en nuestra alianza familiar desde donde se escribe este punto de vista con adn Ayala Ruiz. Esa ilusión representada en un ciudadano que sigue avanzando hacia el logro de hacer realidad dicha promesa,  es la que deben materializar todos los nuevos, los jóvenes como quienes tienen cédula estrenada en este siglo. Gobernanza es el gobierno de todo lo público, todos los derechos, con todos, sin nadie atrás ni por fuera, todos sintonizados con la responsabilidad y el deber ser ciudadano. Como en Escandinavia, o Nueva Zelanda, quizá en proporción importante en Canadá y en Japón. Todos de manera leal responsables, ejerciendo y decidiendo en función de sacar adelante el arca colectiva. 

De ese tamaño y alcance es el cambio ordenado por quienes designaron dignatarios responsables, subalternos de leyes y ciudadanía los empleados mandatarios nombrados, que no alcanzarán a conjurar todo el sabotaje que tienen preparados los enemigos de su perspectiva ideológica. En la siguiente conexión sintonía  hablemos de Gobernanza en la ruta de salir de esta realidad actual y dejar atrás la deslealtad que desgobierna en tantos lugares. Aquí el ejercicio de gobernar aún se hace desde la lógica triste y pobre de excluir, enroscar, sacar, anular adversarios y contradictores. hacer la vista gorda y mirar para otra parte en las violencias que arrasan los derechos como la vida misma de los más vulnerables. Gobernabilidad es el arreglo de intereses privados, particulares, específicos de quienes pueden interferir para imponer sus necesidades parciales.  Gobernanza es la dimensión del respeto, inclusión y equidad en lo público, el bien común, los asuntos de todos.

Escrito por Hernando Ayala M. Periodista     Mail   disnnet@gmail.com